lunes, 3 de noviembre de 2008

Dia De Muertos

ORIGEN DEL DIA DE LOS MUERTOS EN MEXICO

La muerte es el destino inexorable de toda vida humana y es natural que nos asuste y angustie su realidad, sobre todo cuando vemos de cerca el peligro de morir o cuando afecta a nuestros seres queridos. La muerte se nos presenta cuando menos no lo esperamos pero muchas personas suelen tenerle miedo, pero lo que no saben es que, la muerte es un ciclo más de nuestras vidas, una etapa más que debemos de cumplir pero pocos sabemos aceptarlo.

CULTO A LOS MUERTOS EN OTRAS CULTURAS

En las culturas antiguas como la China y Egipcia el culto a los muertos es un símbolo de unidad familiar. Les rendían culto construyendo templos y pirámides. En la cultura China por ejemplo, en los aniversarios, se quemaba incienso, se encendían candelas y colocaban ofrendas de alimentos sobre un altar. Eran los días en los que se recordaban las grandes deudas que se tenían con los antepasados. Los antiguos egipcios creían que el individuo tenía dos espíritus. Cuando fallece, uno va al más allá y el segundo queda vagando en el espacio, por lo que tiene necesidad de comer. Consideraban que este espíritu vivía en el cuerpo que ellos cuidadosamente habían embalsamado, de esta manera el espíritu podía seguir existiendo. Este espíritu era quien recibía las ofrendas.

LOS MEXICAS (AZTECAS) Y EL CULTO A LA MUERTE

La fiesta de muertos está vinculada con el calendario agrícola prehispánico, porque es la única fiesta que se celebraba cuando iniciaba la recolección o cosecha. Es decir, es el primer gran banquete después de la temporada de escasez de los meses anteriores y que se compartía hasta con los muertos. En la cultura Náhuatl se consideraba que el destino del hombre era perecer. Este concepto se detecta en los escritos que sobre esa época se tienen. Por ejemplo, existe un poema del rey y poeta Netzahualcóyotl (1391-1472): Somos mortales / todos habremos de irnos, / todos habremos de morir en la tierra... / Como una pintura, / todos iremos borrando. / Como una flor, / nos iremos secando / aquí sobre la tierra... / Meditadlo, señores águilas y tigres, / aunque fuerais de jade, / aunque fuerais de oro, / también allá iréis / al lugar de los descansos. / Tendremos que despertar, / nadie habrá de quedar.

Este sentimiento de la representación del destino se debe entender en el sentido de que el pueblo azteca se concebía como soldados del Sol, cuyos ritos contribuían a fortalecer al Sol-Tonatiuh en su combate divino contra las estrellas, símbolos del mal y de la noche o de la oscuridad. Los aztecas ofrecían sacrificios a sus dioses y, en justa retribución, éstos derramaban sobre la humanidad la luz o el día y la lluvia para hacer crecer la vida. El culto a la muerte es uno de los elementos básicos de la religión de los antiguos mexicanos. Creían que la muerte y la vida constituyen una unidad. Para los pueblos prehispánicos la muerte no es el fin de la existencia, es un camino de transición hacia algo mejor. Esto salta a la vista en los símbolos que encontramos en su arquitectura, escultura y cerámicas, así como en los cantos poéticos donde se evidencia el dolor y la angustia que provoca el paso a la muerte, al Mictlán, lugar de los muertos o descarnados que esperan como destino más benigno los paraísos del Tlalocan.

El sacrificio de muerte no es un propósito personal; la muerte se justifica en el bien colectivo, la continuidad de la creación; importa la salud del mundo y no entraña la salvación individual. Los muertos desaparecen para volver al mundo de las sombras, para fundirse al aire, al fuego y a la tierra; regresa a la esencia que anima el universo. Los sacrificios humanos se consideran como el tributo que los pueblos vencedores pagaban a sus dioses, y ellos a su vez alimentaban la vida del universo y a su sociedad. Por otro lado, cuando alguien moría, organizaban fiestas para ayudar al espíritu en su camino. Como en la antigua cultura egipcia, los antiguos mexicanos enterraban a sus muertos envueltos en un "petate", les ponían comida para cuando sintieran hambre, ya que su viaje por el Chignahuapan (del náhuatl: nueva apan, en el río; o "sobre los nueve ríos"), parecido al purgatorio, era muy difícil de transitar porque encontrarían lugares fríos y calurosos.

MICTLAN

Mictlan o Mitlán, en la mitología azteca era el nivel inferior de la tierra de los muertos, y se encontraba muy al norte. Los guerreros que morían en el campo de batalla y las mujeres que morían en el parto no iban al Mictlan después de la muerte, estos iban al Ilhuicatl Tonatiuh(Camino del Sol); los "muertos por agua" (ahogados, tocados por un rayo o de hidropesía) iban al Tlalocan y los pequeños muertos antes de nacer regresaban al Chichihuacauhco (Lugar del árbol amamantador). Para llegar al descanso eterno, se tenía que hacer un duro viaje desde la Tierra a Mictlan, pero les ayuda el guardián del más allá Xólotl (Perro gigante). El Mictlan estaba formado de 9 lugares, 8 tenían retos para los muertos y en el 9 -el más profundo- podían alcanzar el descanso eterno.
Las nueve dimensiones del Mictlan eran:
  • Apanohuaia o Itzcuintlan: Aquí había un río caudaloso, la única manera de cruzarlo era con ayuda de Xólotl. Si en vida no se había tratado bien a algún perro, el muerto se quedaba en esta dimensión por la eternidad.
  • Tepectli Monamictlan: Lugar donde los cerros chocan entre si.
  • Iztepetl: Cerro de navajas, este lugar se encontraba erizado de pedernales.
  • Izteecayan: Lugar en el que sopla el viento de navajas, este era un sitio con una sierra compuesta de ocho colinas y nevaba copiosamente.
  • Paniecatacoyan: Lugar donde los cuerpos flotan como banderas; este lugar estaba al pie de la última colina del Izteecayan y ahí empezaba una zona desértica muy fría, compuesta de ocho páramos que había que recorrer.
  • Timiminaloayan: El lugar donde flechan, aquí se decía era un sendero en cuyos lados manos invisibles enviaban puntiagudas saetas hasta acribillar a los pasantes.
  • Teocoyocualloa: Lugar donde las fieras se alimentan de los corazones. En este pasaje, una fiera salvaje abría el pecho del difunto para comerle el corazón, ya que sin este órgano, la persona caía en un charco donde era ferozmente perseguida por un caimán.
  • Izmictlan Apochcalolca: El camino de niebla que enceguece, en este lugar; se tenían que vadear nueve ríos antes de llegar al sitio donde le esperaba su descanso mortal.
  • Chicunamictlan: Aquí las almas encontraban el descanso anhelado. Era el más profundo de los lugares de los señores de la muerte.
Después de pasar todos estos obstáculos, se llega a la liberación de su tonalli (alma). El viaje póstumo dura cuatro años.
El rey de Mictlan era Mictlantecuhtli, y la reina era Mictecacíhuatl. Entre los demás dioses de Mictlan se encuentran, Acolmiztli, Chalmecacíhualt, Chalmecatl y Acolnahuácatl.

LA CELEBRACION EN LA ACTUALIDAD

Esta celebración conserva mucha de la influencia prehispánica del culto a los muertos, las encontramos en Tláhuac, Xochimilco y Mixquic, lugares cercanos a la ciudad de México. En el estado de Michoacán las ceremonias más importantes son las de los indios purépechas del famoso lago de Pátzcuaro, especialmente en la isla de Janitzio. Igualmente importantes son las ceremonias que se hacen en poblados del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca y en Cuetzalán, Puebla. Sobre sus altares encienden velas de cera, queman incienso en bracerillos de barro cocido, colocan imágenes cristianas: un crucifijo y la virgen de Guadalupe. Ponen retratos de sus seres fallecidos. En platos de barro cocido se colocan los alimentos, estos son productos que generalmente ahí se consumen, platillos propios de la región. Bebidas embriagantes o vasos con agua, jugos de frutas, panes de muerto, adornados con azúcar roja que simula la sangre. Galletas, frutas de horno y dulces hechos con calabaza.

LA MUERTE TAMBIEN TIENE HUMOR (RIMAS O CALAVERITAS)

SENTIDO MEXICANO DE LA MUERTE

En el México contemporáneo tenemos un sentimiento especial ante el fenómeno natural que es la muerte y el dolor que nos produce. La muerte es como un espejo que refleja la forma en que hemos vivido y nuestro arrepentimiento. Cuando la muerte llega, nos ilumina la vida. Si nuestra muerte carece de sentido, tampoco lo tuvo la vida, "dime como mueres y te diré como eres". Haciendo una confrontación de los cultos prehispánicos y la religión cristiana, se sostiene que la muerte no es el fin natural de la vida, sino fase de un ciclo infinito. Vida, muerte y resurrección son los estadios del proceso que nos enseña la religión Cristiana. De acuerdo con el concepto prehispánico de la muerte, el sacrificio de la muerte -el acto de morir- es el acceder al proceso creador que da la vida. El cuerpo muere y el espíritu es entregado a Dios (a los dioses) como la deuda contraída por habernos dado la vida. Pero el cristianismo modifica el sacrificio de la muerte. La muerte y la salvación se vuelven personales, para los cristianos el individuo es el que cuenta.Las creencias vuelven a unirse en cuanto que la vida sólo se justifica y trasciende cuando se realiza en la muerte. La creencia de la muerte es el fin inevitable de un proceso natural. Lo vemos todos los días, las flores nacen y después mueren. Los animales nacen y después mueren. Nosotros nacemos, crecemos, nos reproducimos en nuestros hijos, después nos hacemos viejos y morimos. A menudo en un accidente perdemos a nuestros seres queridos, un amigo, un hijo o un hermano. Es un hecho que la muerte existe, pero nadie piensa en su propia muerte. En las culturas contemporáneas la "muerte" es una palabra que no se pronuncia. Los mexicanos tampoco pensamos en nuestra propia muerte, pero no le tenemos miedo porque la fe religiosa nos da la fuerza para reconocerla y porque quizas también somos un poco indiferentes a la vida, supongo que así es como nos justificamos.

El desprecio, el miedo y el dolor que sentimos hacia la muerte se unen al culto que le profesamos. Es decir, que la muerte puede ser una venganza a la vida, porque nos libera de aquellas vanidades con las que vivimos y nos convierte, al final, a todos por igual en lo que somos, un montón de huesos.

Entonces la muerte se vuelve jocosa e irónica, la llamamos "calaca", "huesuda", "dentona", la "flaca", la "parca". Al hecho de morir de damos definiciones como "petatearse", "estirar la pata", "pelarse" morirse. Estas expresiones son permiten jugar y en tono de burla hacer refranes y versos.
En nuestros juegos está presente con las calaveritas de azúcar o recortes de papel, esqueletos coloridos, piñatas de esqueletos, títeres de esqueletos y cuando hacemos dibujos en caricaturas o historietas.

OFRENDAS

No importa si es grande o chica, pobre o rica, ya que la ofrenda de muertos se prepara y se exhibe para agradar a los difuntos que puntuales llegan a visitarnos cada año. En ella, que no es sino un altar, se disponen artísticamente las flores, las velas y veladoras las fotografías, el papel crepé, las vasijas, los platones, las botellas y sobre todo los alimentos que habrá de consumir el goloso espíritu visitante. Así, lo más común es que en altares domésticos se coloquen esquisitos panes, tamales de todos sabores y colores, atoles espesos y humeantes guisos de diferentes clases, desde los exquisitos moles hasta los nopalitos preparados de diversas maneras, dulces sabrosos de calabaza y tejocote.
Generalmente el altar se divide en dos niveles marcados por una mesa y el suelo, que según la tradición popular representan el cielo y la tierra respectivamente. Es por ello que en la mesa se localizan las imágenes de los muertos en culto, y los símbolos de fe, así como los elementos agua y fuego representados por líquidos como el atole, pulque, agua u otras bebidas, y por velas, ceras y veladoras. Sobre el suelo se colocan los elementos que simbolizan el aire y la tierra: incienso y mirra, Sahumerios, semillas y frutas.
El día 31 de octubre al medio día, se colocan sobre una mesa aquellos objetos destinados al culto de los niños difuntos: flores blancas, vasos con agua y un plato con sal. Cada vela que se enciende representa a un niño muerto. Se enciende además el sahumerio con copal e incienso.
Por la tarde se ofrece una merienda a los niños, donde se incluye como pan, atole, chocolate, tamales de dulce y frutas. Nuevamente se enciende el sahumerio.
Al día siguiente, el 1° de noviembre, por la mañana, se sirve el desayuno de los niños, antes de que sus almas regresen al lugar que pertenecen. Entre los alimentos que se colocan están el pan, atole, chocolate, tamales y frutas. Al medio día la mesa se adorna con flores amarillas con las que se indica la llegada de los difuntos adultos; se colocan candelabros negros con velas grandes, agua y sal; más tarde se ofrendan frutas, pan, conservas y tamales.
El 2 de noviembre al medio día las almas de los difuntos adultos son despedidos con una comida en donde se pueden encontrar una gran variedad de guisos mexicanos, entre los que destacan el arroz, mexicano en su preparación, cocinado de diferentes maneras; mole con pollo o guajolote, pozole, frijoles de olla, tortillas, frutas como jícamas, tejocotes, cacahuates, dulces entre los que aparecen las tradicionales calaveritas de azúcar o chocolate, cocadas, calabazates, limones rellenos, camotes, amaranto, jamoncillos (dulce de leche), calabaza en tacha, peras e higos cristalizados, tamarindo, arroz de leche y conservas de tejocote, guayaba o durazno. Igualmente hay aperitivos como cerveza, el tradicional pulque, tequila o la bebida favorita de aquellos seres queridos. No podían faltar los cigarillos para quienes acostumbraban fumar.
Como ya se mencionó con anterioridad, los alimentos suelen ser muy variados de ofrenda a ofrenda; sin embargo las ofrendas que actualmente se colocan no son totalmente diferentes a las prehispánicas; en realidad sólo se transformó sustituyendo sus componentes originales. De acuerdo a la tradición debe componerse de nueve elementos esenciales los cuales nunca deben o pueden faltar.
El AGUA. Considerada como fuente de vida, se ofrece a las ánimas para que mitiguen su sed después de un largo camino y como fortalecimiento para su regreso al más allá.

LA SAL. Elemento de purificación, sirve también para que el cuerpo no se corrompa.

INVITACION AL BANQUETE. Elemento de sabiduría.

EL CIRIO(Veladoras) La flama que produce significa luz, fe y esperanza. Llamarada de triunfo, porque el alma pasa de esta vida a la otra, a la inmortalidad, a lo desconocido.

COPAL o INCIENSO. Ofrenda a los dioses. Elemento que sublima y transmite a la oración o alabanza, uniendo al que ofrece y a quién recibe. Perfume de reverencia soberana, para alejar a los malos espíritus.

LAS FLORES. Las blancas (alhelí y nube) significan pureza y ternura. Las amarillas, cempoaljochitl, significan riqueza, flor de oro. Se cree que antiguamente era usada como medicamento, para curar, conservar la vida y alejar la muerte.
EL PETATE. Es un objeto de ofrenda para el descanso, para merecer el banquete.
JUGUETES. Perro izcuintle para las ánimas infantiles son elemento de juego. Por otro lado, el perro izcuintle ayudaba a las ánimas a cruzar el caudaloso río Chiconahuapan, último para llegar al Mictlán (lugar de los muertos).
EL PAN. Es lo que se invita al recién llegado, alimento que se comparte fraternalmente.
EL GOLLETE y LAS CAÑAS. Este pan en forma de rueda se coloca en ofrenda, sostenido por un trozo de caña. Se podrán relacionarse estos elementos en el zompantli; los golletes podrían significar los cráneos de los sacrificados y las cañas las varas con que se ensartaban.
Existen algunos otros alimentos que al paso del tiempo, al igual que los antes mencionados se han convertido en parte medulares de las ofrendas de muertos como lo son:
EL PAN. Es precisamente uno de los alimentos más importantes en la ofrenda. Aunque no es de origen mexicano puesto que el cultivo del trigo y el establecimiento de las panaderías en América tienen su origen durante la Colonia, lo cierto es que en México al pan se le dio una característica propiamente nacional. Una decoración que se puede apreciar durante los primeros días de noviembre, es un pan con una muy especial peculiaridad, y que consiste en adornar su superficie con pequeñas tiras de la misma pasta, las cuales guardan gran semejanza con los huesos que comúnmente son llamados "Canillas", y sobre estos se colocan una gran "Lágrima", que simboliza el cráneo humano.
Es importante señalar que durante la época prehispánica, las "Canillas" cruzadas con el cráneo encima, se referían a la forma en que se expresaban o representaban la muerte o al "Dios de la Muerte" llamado Mictlantecuhtli. Durante la Colonia, una vez que se instituyó la celebración de "Todos los Santos", y el día de "Los Fieles Difuntos", tradiciones provenientes de Europa, algunos elementos del culto a la muerte en ambas culturas se unieron, y originaron una tradición única.
En algunas ocasiones la tradicional "Torta de Muertos" es sustituida por rosquillas o esos panes que tienen forma de cuerpo humano: tanto estos panes, como las rosquillas se decoran con azúcar teñida de color rojo, que simboliza la sangre, y al mismo tiempo nos recuerda la forma en que las ofrendas precolombinas se espolvoreaban con "Cinabrio", un polvo rojo que tenía la función de representar la sangre, de la cual se intentaba proveer al alma del muerto para que pudiera tener otra vida, ya que se tenía la idea de que el cuerpo moría, pero que el alma continuaba existiendo en otro lugar.
EL PAPEL. Ya en la cultura azteca se empleaban el papel para elaborar vestimentas y figuras sagradas, entintándolos con hule derretido. El papel picado de las ofrendas es resultado del mestizaje: de España llegan técnicas antiquísimas de oriente (China, 105 a.C.) que son asimiladas por los artesanos mexicanos. El papel picado no sólo se utiliza en el altar, sino en fiestas varias. Cada pieza de papel picado exige horas de trabajo minucioso; el papel picado comercial (el que usamos) se realiza con suajes (y a destajo).
El papel simboliza la fragilidad e interact
úa con uno de los elementos: el aire. Esta comunión da movimiento al altar y alegra la vista con sus colores y formas. En ciertos lugares se dice que el papel picado es una servilleta, o mantel hermoso, con el que los difuntos pueden limpiar sus bocas después de comer.
LA CALABAZA. Tanto en la cocina indígena prehispánica como en la mexicana actual, ocupa un lugar de privilegio. Junto con el maíz, frijol y chile y ha formado parte de la tetralogía alimenticia del país. De este alimento se aprovecha todo: tallos, guías, flores, frutos y semillas; su uso es muy extenso, y con ella se elaboran muchos de los platillos típicos mexicanos.
En el altar de muertos, la calabaza aparece además a manera de dulce en otras formas: cocida con azúcar, canela, tejocotes, trozos de caña de azúcar, o con otros ingredientes según el gusto de la cocinera. El dulce cristalizado se le llama "Calabazate". De la calabaza se prepara la muy tradicional calabaza en "Tacha", que como se mencionó se prepara durante los días dedicados a los muertos.
La preparación de la calabaza en "Tacha", consiste en introducir dicho fruto en un cesto de palma que se confita en las calderas donde se fabrica el azúcar. Esta es la forma tradicional, pues en las antiguas máquinas de los ingenios se hacía la concentración del "Guarano" o jugo de caña en dos calderas cónicas, colocadas sobre un solo horno (mancuerna); una de las calderas era la "Malera", y la otra la "Tacha". En la actualidad se prepara cocida en miel de piloncillo o panela, antiguamente llamada también "Tacha".
EL MOLE. Su origen se remonta a la época prehispánica. Figuraba como uno de los platillos más importantes destinados al consumo de aquellos seres más importantes de la sociedad como gobernantes, sacerdotes y guerreros.
La palabra MOLE, se deriva del náhuatl MOLLI, utilizada para referirse a cualquier salsa con chile.
Con el tiempo el platillo original fue enriquecido con especies, ingredientes traídos de Europa. Actualmente este guiso se elabora con más de 40 ingredientes; hay de todos colores y sabores: mole rojo, mole negro (este es típico de Oaxaca), mole verde, mole amarillo, mole de olla, pipián, mancha manteles. La elaboración del mole variará según la región y según la cocinera. Una especie de mole que se usa mucho en el centro de la república lleva el nombre de "Asado" o "Asado de Boda" casi siempre acompañado con carne de puerco.
Es tradicional que en las ofrendas de los muertos, el mole aparezca servido con arroz y pollo o guajolote.
TAMALES. Al igual que el mole, fue uno más de esos platillos originarios de México antiguo. La palabra proviene del náhuatl TAMALLI con la que se designaba al "Pan" elaborado con maíz. Existen muchas maneras de hacerlos: con anís, rellenos de arroz con leche, mole, chile verde, rajas, con carnes de aves, pescado o puerco, y en algunos lugares se hacen con capulines. En Xochimilco a un tamal pequeño lo rellenan con frijoles y se sirve para acompañar al mole. Cada uno de los estados de la república tiene su propia receta para elaborar los tamales. En Zacatecas, los tamales son de chile rojo, rellenos con carne de puerco; son delgados y cubiertos con hojas de maíz en varias capas. Un tamal muy famoso por las costas del golfo es el zacahuil. En realidad sería difícil enumerar las tantas formas de elaborar tamales.
EL CHOCOLATE. Bebida originaria de México, no puede faltar en los altares de los muertos como ofrenda a niños o adultos. La palabra se deriva del náhuatl XOCOLATL, formada por los vocablos ATL (agua) y COCOTL (CHOCO), que se refiere al ruido que las semillas de cacao hacen cuando el agua comienza a hervir y en la merienda en que se remueve.
Antes de la llegada de los españoles, el cacao se utilizaba para elaborar una bebida con agua que tenía un sabor agrio. Se empleaba además como moneda para llevar a cabo el intercambio (trueque) comercial y para el pago del tributo, por lo que se le tenía en gran estima. Se dice que Moctezuma se tomaba entre el día 40 tazas de esta bebida como afrodisiaco. Durante la Colonia, el cacao se comenzó a preparar con leche y endulzarse con azúcar. Con ello paso a convertirse en una de las bebidas más solicitadas no sólo en la Nueva España, sino incluso en Europa, ya que era considerada "Bebida de Reyes".
Estos son sólo algunos alimentos de origen mexicano que aparecen en las tradicionales ofrendas de muertos, pero además hoy en día son de los que cuentan con mayor demanda popular.
CERÁMICA Y VIDRIO. La cerámica y el vidrio no podían faltar en las ofrendas del día de muertos. A lo largo de la historia su presencia se ha encontrado en la importancia con los alimentos; es por ello que el gusto por decorar los altares, es algo que el pueblo vive con gran emoción; muchos objetos han sido creados para utilizarlos únicamente en esta época del año, de tal manera que podemos ver las tradicionales jarras panzonas destinadas al pulque, las ollas para el chocolate, las cazuelas para el mole, los platos para los dulces, los incensarios y candeleros destinados a sostener los cirios, velas o ceras.

La Catrina

La Catrina fue creada para hacer una representación metafórica de la clase social alta de México antes de la revolución mexicana. Posteriormente se hizo el símbolo oficial de la Muerte, el 2 de noviembre en México en el día de muertos.
El mexicano se burla de la muerte y juega. Bastantes representaciones, específicamente a partir del siglo XIX, han aparecido, como la obra de teatro española Don Juan Tenorio, de Zorrilla, grabados de José Guadalupe Posada, grandes bailes representativos de la época, sátiras, calaveras, pero sin perder su solemnidad y misticismo que estas fechas conllevan.
De acuerdo con el folclor mexicano, "La Catrina," mejor conocida como la muerte, puede mostrarse de muchas formas. Algunas veces se la encuentra alegre, vestida de manera elaborada, con ganas de divertirse e incluso coquetear con los mortales. Otras, nos la encontramos "en los huesos," lista para llevarnos cuando menos lo esperamos. Sin embargo, la relación que los mexicanos tienen con "La Catrina" se define por una serie de circunstancias íntimamente vinculadas con la historia y cultura de México, por lo que ésta se considera un huésped imprescindible en ocasiones importantes, como el Día de los Fieles Difuntos, que se celebra cada 2 de noviembre. De acuerdo a esta tradición, se cree que la muerte, pero más específicamente la memoria de nuestros fieles difuntos, nos da un sentido de identidad, ayudándonos a arraigarnos a nuestra cultura. Esta conspicua y perenne compañera la asociamos también, paradójicamente, con el placer de vivir ante la inminencia de la muerte. La Catrina, con su traviesa sonrisa nos invita a asir el momento, y a través de la música y la danza, encontrar el sentido de la vida. La doble identidad de La Catrina nos recuerda que la vida es aquí, ahora y eternamente, como la música y las artes.



La fiesta del día de muertos de San Andrés Mixquic



Yo lo pregunto
Yo Netzahualcoyotl lo pregunto:
¿Acaso de veras se vive con raíz en la tierra?
Nada es para siempre en la tierra:
Sólo un poco aquí.
Aunque sea de jade se quiebra,
aunque sea de oro se rompe,
aunque sea plumaje de quetzal se desgarra.
No para siempre en la tierra:
sólo un poco aquí.

(Netzahualcoyotl.)



Mixquic que significa "en el mezquital, o en el mezquite", es uno de los lugares más visitados el día de muertos. Esto se debe a que la fiesta está muy apegada a la antigua tradición, además por la alegre feria del pueblo dónde se vende diversidad de antojitos, incluyendo el tradicional pan de pueblo, además de la música de mariachis y escenificaciones cómicas alusivas a la muerte. Los preparativos para la fiesta comienzan desde mediados de octubre en las casas de cada familia. En la entrada ponen una estrella hecha de papel, con un foco en medio, la cual se retira hasta el 3 de noviembre; esto se hace con la idea de guiar por medio de la luz a las ánimas visitantes. Días antes de la fiesta, tanto la casa como la tumba del difunto se arreglan, teniendo que estar muy limpias y frescas para que las ánimas encuentren reposo y tranquilidad durante su visita.


Las Ofrendas

Son para que las ánimas que nos visitan puedan nutrirse de la esencia y el olor de los alimentos que sus familiares o seres queridos les preparamos. La ofrenda nos permite estar cerca de nuestros muertos para dialogar con su recuerdo. Es el reencuentro con un ritual que convoca a la memoria.

En las ofrendas se colocan diversos objetos que el difunto solía comer o beber: Se ofrece agua para que sacie su sed. Sal: como elemento purificador que sirve para que el cuerpo no se corrompa en su viaje de ida y vuelta del año siguiente. Velas: donde la flama significa esperanza y sirva de guía para que puedan llegar a sus antiguos lugares, además de alumbrar el regreso a su morada. -En algunas ofrendas cada vela significa un difunto-. Copal: como elemento que sublima la oración, limpia el lugar y aleja a los malos espíritus. Las Flores: que por sus colores y aromas, adornan y aromatizan el lugar durante la estancia del ánima. La flor amarilla del cempasúchil (zempoalxóchitl) -que significa en náhuatl "veinte flor"-, deshojada, es el camino de color y olor que traza las rutas a las casa y ofrendas ya que se cree que este color lo pueden ver muy claramente en la oscuridad las ánimas. El Petate: como cama o mesa para que las ánimas descansen en él. El pan de muerto y las cañas: relacionados con el tzompantli, -el pan simboliza los cráneos de los enemigos vencidos y las cañas las varas donde se ensartaban-.Hay muchos otros elementos como un retrato del difunto, un plato de mole, frutas, calaveras de azúcar, un tequila o licor, -según la preferencia del difunto-, una cruz que señala los cuatro puntos cardinales para que el alma no se pierda, cadenas de papel morado y amarillo que significa la unión entre la vida y la muerte, papel picado y objetos personales o que le agradaban al difunto. La fiesta comienza el 30 de Octubre con las ofrendas familiares. A las 12 de la noche suenan 12 campanadas anunciando la llegada de las almas de los niños.


Día de todos los santos.

El 1 de Noviembre se dedica a los muertos chiquitos ya que se cree que por ser niños, llegan corriendo primero. Se les prepara una ofrenda con flores y velas blancas, pues este color simboliza la pureza de estos inocentes difuntos. Estas ofrendas se adornan con juguetitos pintados con colores alegres; así, cuando lleguen las ánimas de los difuntos “chiquitos” podrán jugar tal como lo hacían en vida. El perrito Izcuintle, juguete que no debe de faltar en las ofrendas a los niños, es el que ayuda a las almas a cruzar el río Chiconauhuapan, que es el último paso para llegar al Mictlán. Hay que hacer notar que todos los elementos de estas ofrendas están a escala reducida y no debe ponerse ningún elemento de una ofrenda de adulto, ya que de ser así los niños se enojarán, se entristecerán y no comerán lo ofrecido. En la mañana del 1 de Noviembre a las 8 se ofrece un desayuno a estas pequeñas almas. A las 12 del medio día suenan de nuevo las campanas de la iglesia anunciando la despedida de los muertos chiquitos. Es momento de cambiar las flores blancas de la ofrendas por las amarillas de cempasúchil.

A las 7 de la tarde hay una tradición muy antigua que comienza con el sonido de las campanas de la iglesia, "la hora del campanero" donde se juntan grupos de niños y adultos del pueblo que llevan campanas, van visitando las ofrendas de las casas de sus amigos, vecinos y parientes, cantando: "a las ánimas benditas les prendemos sus ceritas. Campanero, mi tamal". Recibiendo a cambio tamales, dulces o fruta. Por la noche hay un concurso de calaveras de cartón, con motivos bastante satíricos y muy divertidos, donde se aprecia muy bien la creatividad y el humor del mexicano.



Día de Muertos


El 2 de Noviembre es la tradicional Alumbrada a las 8:00 de la noche en el panteón. Las tumbas son decoradas cuidadosamente y con cariño, con diversos dibujos en los que destacan los de la Virgen o de la Cruz. Estos diseños se realizan esparciendo pétalos de flores de cempasúchitl. Todo el panteón queda iluminado por miles de velas y cirios, el humo de copal rodea los rostros de las personas que se han reunido para convivir con sus difuntos. El amor y el respeto es el elemento clave de esta celebración. Visitar la iglesia de San Andrés es presenciar el encuentro de dos culturas. Este templo se encuentra en el centro del pueblo y fue edificado en 1537 por los frailes agustinos. En febrero de 1932 fue declarado monumento histórico. En el altar se hace una gran ofrenda y toda la nave permanece a media luz. Es una iglesia muy particular, digna de ser visitada cualquier día del año. El tzompantli que se encuentra a la derecha del atrio y que se coloca en esta fecha, da un matiz diferente a esta iglesia. Durante la época prehispánica, el tzompantli era una advertencia para los enemigos. Se formaba con cráneos ensartados en estacas. Actualmente, las calaveras con perforaciones apiladas unas sobre otras, siguen conservando algo de esa advertencia. Hacen que el visitante se pregunte cuál es su relación -si la hay- con las calaveritas de azúcar o el pan de muerto de las ofrendas. Para todas esas personas que les gusta pueblear, Mixquic es un destino obligado: Su atractivo va más allá del día de muertos. Su rica historia se remonta a los años antes de la conquista, tiene un sitio arqueológico, El museo de San Andrés con piezas tales como la figura de Mixquixtli, diosa de la vida y de la muerte; la escultura de un Chac-mool, el mensajero de los dioses, misma que está franqueada por dos aros de juego de pelota. También es importante mencionar la fiesta patronal de san Andrés el 30 de Noviembre.

Cómo llegar:

En coche: Por periférico hasta avenida Tláhuac, seguir los señalamientos. Por la autopista México - Puebla con dirección a Chalco - Mixquic o en la entrada de la autopista México - Puebla con dirección eje 10 Santa Martha - Mixquic. También hay transporte público que llega a Mixquic. Desde la terminal del metro Taxqueña salen camiones RTP ruta 149 directo al centro de Mixquic.


Dónde comer y dormir:

Si viene del interior de la república, puede hospedarse en cualquier Hostal o Bed and Breakfast al sur de la Ciudad de México. Si viene especialmente para este recorrido, es recomendable buscar un hotel al sur de la ciudad. En la feria se venden diversidad de antojitos, incluyendo el tradicional pan de pueblo y animas -pan típico de estas fechas.

Cómo visitar el panteón:

Es muy importante tener respeto por las personas que están junto a las tumbas de sus seres queridos, hay que tomar fotografías sin flash y siempre con el permiso de ellos.

lunes, 5 de mayo de 2008

5 De Mayo Batalla De Puebla

No es facil hablar de este dia, para muchos es solo un dia mas de descanso, para los estudiantes un dia más de no ir a la escuela. Pero? Realmente sabemos lo que paso el 5 de mayo?, no...Creo que es mas facil acordarse del cumpleaños de la novia que de aquellos soldados Mexicanos que dierons su vidas en aquella tarde, cuando aquel suelo que alguna vez fue tranquila se tiñió de sangre, y cubrió con los cuerpos auquel suelo Mexicano.
Hoy en dia damos las gracias aquél maravilloso ejército del General Ignacio Zaragoza, que con esa Inteligencia Logró derrotar al Poderoso Ejército Francés.

LA BATALLA DE PUEBLA

Terminada la larga y sangrienta lucha denominada “Guerra de Tres años”, y elegido como Presidente Benito Juárez para el periodo 1861-1865, el gobierno mexicano se encontraba sin recursos con que atender los gastos más urgentes de la administración pública, ya que de los ingresos que se percibían, el 91% se destinaba al pago de la deuda externa y al sostenimiento del ejercito.

Dadas esas circunstancias., el 17 de junio de 1861, el gobierno se vio obligado a suspender por dos años el pago de todas las deudas públicas, a fin de nivelar su presupuesto y atender las necesidades básicas de la población y del país.

La suspensión de pagos a las naciones extranjeras, fue sólo el pretexto que cristalizó la idea de intervenir nuestro país; pues los conservadores mexicanos que, habiendo perdido la esperanza de recuperar el poder por si mismos, habían recurrido a las cortes europeas en demanda de apoyo, con el fin de traer a un príncipe extranjero a gobernarnos.

ALIANZA MILITAR TRIPARTITA

Con el Convenio de Londres (31 de octubre de 1861), España, Inglaterra y Francia se unieron y acordaron invadir nuestro país para asegurar el pago de sus créditos. Para llevar a cabo sus propósitos formaron una Alianza Militar Tripartita que dominaría las aduanas mexicanas, aunque se hablaba de respetar la integridad nacional y el gobierno constituido.

Si bien el motivo común era el pago de sus deudas, tenía otras pretensiones e intereses particulares, por ejemplo:

España se encontraba ya sin colonias, con un comercio decadente y su industria muerta aspiraba al establecimiento de un gobierno conservador que le hiciera posible recobrar parte de sus antiguos dominios.

Inglaterra, con un gran poderío industrial y financiero había extendido su imperio colonial por Asia y África y aspiraba ensanchar sus dominios en América.

El imperio Francés se había desarrollado y quería contener el avance de los Estados Unidos, y a la vez ofrecer a la burguesía francesa la oportunidad de abrir nuevos mercados y establecer ricas colonias mineras.

Con una bandera común, pero con distintos fines, los ejércitos de los tres países aliados salieron rumbo a México. La armada española fue la primera en llegar a Veracruz (diciembre de 1861), posteriormente las fuerzas inglesa y francesa arribaron en enero de 1862.

Los representantes de las tres potencias enviaron un ultimátum al gobierno de Juárez, en el que pedían el pago de sus deudas y la satisfacción de los “daños” hechos a sus representantes diplomáticos. Juárez contestó a éste manifestando sus deseos de llegar a un arreglo amistoso, e invitando a los representantes de las mismas a tener una conferencia con los Ministros de Relaciones Exteriores de México, Manuel Doblado, para determinar el monto de las deudas. También derogó la ley por la cual se había declarado suspendido el pago de la deuda exterior, y declaró “traidores a la patria” a los mexicanos que apoyaban la intervención.

TRATADO DE LA SOLEDAD

Las naciones aliadas aceptaron la propuesta de Juárez y en febrero de 1862 en el pueblo de La Soledad, se reunieron el General Primm, representante de los aliados y Manuel Doblado representante de México. En estas conferencias preliminares, se aprobaron los siguientes puntos:

  • El reconocimiento del gobierno de Juárez.
  • La declaración de que las potencias respetarían la integridad y la independencia nacional
  • Las negociaciones se llevarían a cabo en Orizaba, y las fuerzas aliadas establecerían sus cuarteles en las ciudades de Córdoba, Orizaba y Tehuacan.
  • En caso de declararse rotas las relaciones, las tropas aliadas volverían a los puntos que inicialmente ocupaban en la costa de Veracruz.

INTERVENCIÓN FRANCESA

A principios de marzo de 1862 llegó a Veracruz el conde Laurencez con nuevos refuerzos para los franceses. También llegó el General Almonte, que se declaró jefe supremo de la nación y otros conservadores identificados como enemigos del gobierno liberal, quienes habían asegurado a los franceses que, al presentarse las fuerzas intervensionistas, una gran parte del pueblo mexicano se levantaría en armas para destruir a Juárez, situación que no sucedió.

Cuando los representantes de Inglaterra y España se dieron cuenta de que el propósito de los franceses era derrocar al gobierno de Juárez para traer después a gobernar a un representante suyo, declararon rota la alianza (abril de 1862), y después de arreglar satisfactoriamente sus respectivas reclamaciones con el gobierno de Juárez, decidieron reembarcarse con sus tropas.

El ejercito francés en cambio, se negó a retroceder a sus posiciones iniciales como se había convenido, y el conde Laurencez ordenó el avance de su ejército hacia el interior del país.

Dicho ejercito estaba compuesto de 6 mil hombres, perfectamente armados y disciplinados, con abundantes víveres y municiones, y eran considerados excelentes soldados a causa de sus brillantes victorias en Europa. A este ejercito invasor vinieron a sumarse varias partidas conservadores, mal armadas, que al mando de Leonardo Márquez se incorporaron a Almonte.

BATALLA DE 5 DE MAYO

Laurencez creía fácil vencer al ejercito mexicano, por lo que, sin previa declaración de guerra y sin tomar las precauciones necesarias, ordenó el asalto a los fuertes de Loreto y Guadalupe, que defendían la ciudad de Puebla.

El general Ignacio Zaragoza, al mando del ejercito mexicano compuesto de 4, mil 800 hombres, se fortificó en la ciudad de puebla para detener el avance del ejercito invasor que fue rechazado con grandes pérdidas al intentar repetidas veces tomar las fortificaciones, teniendo al fin que abandonar el campo y retirarse vencidos y perseguidos por la caballería mexicana.

La noticia del triunfo de las armas republicanas en Puebla llenó de entusiasmo a todo el país; sin embargo, si militarmente la batalla del 5 de mayo no detuvo el avance del ejercito francés; moralmente levantó a la República del concepto de desánimo y cobardía en que sus enemigos la suponían hundida.

La injusta intervención francesa despertó grandes simpatías por la causa de México en toda América y en los sectores liberales europeos; la prensa española, inglesa y francesa censuraba a Napoleón y abogaba por el retiro de las tropas invasoras.

Hay dos importantes razones en el gran significado que tuvo la batalla de Puebla por México. Por un lado, el frente unido de la población mexicana, reforzó la identidad nacional. Por otra parte, la experiencia de la invasión francesa contribuyó a definir algunos de los principios fundamentales de la política exterior de México, vigentes en las relaciones internacionales:
El respeto por la soberanía y la integridad territorial.
  • La no agresión.
  • La no interferencia en los asuntos internos de otros estados - la conciliación de diferencias a través de la negociación y no a través de la fuerza.
  • la coexistencia pacifica.

miércoles, 30 de abril de 2008

La Casa de los Azulejos

Antes de pasar a un post interesante del por que no se labora en mi país el 1 de mayo, me recuerda a que mañana llega de España mi amiga Martha, es una gran mujer a la que estimo mucho y que la verdad me ha ayudado mucho. Bueno aun recuerdo hace un año y medio para ser exactos, nos quedamos de ver en la estación del metro Juárez de ahí partimos hacia el sanborns de los Azulejos el cual explicare aquí por que se le llama así.

Recuerdo que aquella tarde era muy fría, desde la mañana había amanecido con una temperatura insoportable pero un poco tolerante, platicamos toda esa tarde de muchas cosas, reimos y hicimos una que otra broma mientras yo bebía una Coca-Cola y ella un Café mientras lo acompañaba con un delicioso pastel. Algo que caracteriza a ese Sanborns es su maravillosa arquitectura al estilo colonial que posee el Centro Histórico de la Ciudad De México que esta considerado mundialmente como patrimonio cultural por ese estilo que alguna vez si vienen, lo comprobaran por si mismos.

Que mas puedo decir, que espero y esta vez que vea a Martha tendremos mucho de que platicar y espero con ansias el vuelo que la traerá a tierras mexicanas que se que has extrañado por muchos meses.

Bienvenida Seas a México Lindo Y Querido…!!!


Casa de los Azulejos


La Casa de los Azulejos es edificio colonial ubicado en el centro de la Ciudad de México en las calles de Madero, Cinco de mayo y el callejón de la Condesa. Es reconocido por su decorado exterior de azulejos.
Fue construido en el siglo XVI junto a la plazuela de la Guardiola, en terrenos que anteriormente habían pertenecido a Hernando de Ávila, después a Damián Martínez, que se la compró en 1550 en 5.000 pesos oro y luego a Diego Suárez de Peredo a quien se adjudicó la finca en 6.500 pesos oro tomando posesión de la casa y de la Plaza Guardiola el 2 de diciembre de 1596. Posteriormente Don Diego habría de heredarla a su hija Graciana Suárez de Peredo y Acuña quién contrajo matrimonio con Don Luis de Vivero y Luna Ircio, segundo Conde del Valle de Orizaba, en una condición deteriorada. Don Luis tenía un proyecto para esta mansión. Su padre, Don Rodrigo, lo había increpado por largo tiempo por su vida mundana entregada a los placeres y una vez que se le hubo acabado la paciencia solamente le dijo: "Hijo recuerda el refrán: el que en gastos va muy lejos, no ira lejos, ni hara casa de azulejos". Eventualmente, Don Luis enmendó el camino, trabajó con ahínco, reunió una fortuna y con la casa que había comprado a Diego Suárez de Peredo se dio a la tarea de probar la frase su padre. La mandó reconstruir y la revistió completamente de azulejos de China (aunque se dicce que en realidad eran de Puebla, en una alfarería de talavera de frailes Dominicos), de colores blanco, amarillo y azul.

De ahora en adelante se le conocerá como La casa de los azulejos; Uno de los bellos trabajos que mandó hacer en azulejo la Condesa Graciana Suárez de Peredo fue el Escudo de Armas de su familia el cual se encuentra en el descanso de la escalinata que conduce al segundo piso y que reza el siguiente texto "Fuerza ajena ni le toca ni le sorprende solo su virtud le ofende". El resultado fue una casa de estilo único además de ser la más rica y hermosa de la ciudad. A partir de entonces los Condes vivieron allí. Tiempo después, la Quinta Condesa también mandó a remodelar el palacio.
Con la independencia del país el título de Conde fue suprimido junto a los demás. No obstante, los recientemente ex condes siguieron habitando la casa hasta el 3 ó 4 de diciembre de 1828. Un oficial, Manuel Palacios, entró a la casa y apuñaló al ex Conde, descendiente de Don Luis de Vivero. El motivo fue que el Conde, Don Andrés Diego Suárez de Peredo, se oponía a que Palacios tuviera relaciones con una joven de la familia. Palacios fue encontrado culpable y ejecutado en la (ahora desaparecida) cochera de el Palacio de la Guardiola contiguo al callejón de la Condesa, aun así los Condes siguieron poseyéndola.

Después del segundo imperio, los Condes decidieron venderla al abogado Don Rafael Martínez de la Torre (1871); cuando este murió (1878), (aunque la ocupo por un tiempo Don Sebastián de Mier) la casa fue adquirida y habitada por Don Felipe de Yturbe y del Villar, quien la dejó a su primogénito Don Francisco-Sergio de Yturbe e Idaroff quien mandó extender la casa hasta la nueva calle de 5 de mayo, alargándola unos veinte metros construyendo dos fachadas nuevas copiando los azulejos de las fachadas originales de Madero. La familia Yturbe la habitó hasta 1881, cuando la dieron a rentar, pero siguió siendo suya hasta 1978 cuando Corina Calvo de Yturbe (viuda de Don Sergio de Yturbe, hijo de Francisco-Sergio) la vendió a Sanborn Hnos. S.A. De 1881 a 1914 la casa pasó a ser sede del Jockey Club, localizado en la parte superior. En la parte inferior se localizaba una exclusiva tienda de ropa femenina. La tienda parece mencionada en el poema La duquesa Job (1884) de Manuel Gutiérrez Nájera:

Desde las puertas de la Sorpresa
Hasta la esquina del Jockey Club
No hay española, yankee o francesa
Ni más bonita ni más traviesa
Que la duquesa del duque Job

Se ha de entender que a Manuel Gutiérrez Nájera, le llamaban El Duque Job. En 1905 se llevaron a cabo las obras de prolongación de la Avenida 5 de mayo, por lo que se perdieron más de 90 m². La parte nueva posterior del edificio fue construida en el mismo estilo, utilizando en su recubrimiento exterior una imitación de los azulejos antiguos.

Durante la Revolución mexicana fue ocupada por el ejército zapatista (el de Emiliano Zapata). De esa época son las fotografías de los zapatistas desayunando ante el mostrador de la cafetería; aunque fueron pocas las veces que utilizaron este servicio. En el año de 1915 fue la Casa del Obrero Mundial aunque por poco tiempo. En 1919 se instala el americano Frank Sanborn que coloca en su interior una farmacia y la primera fuente de sodas de México.

En 1925 José Clemente Orozco pinta, por orden de su amigo y mecenas Don Francisco-Sergio de Yturbe e Idaroff, dentro del inmueble el mural Omnisciencia que presenta una sacerdotisa arrodillada; junto a ella se encuentran hombres alegóricos de la Voluntad y la Virtud; Don Francisco-Sergio de Yturbe e Idaroff (tío de la Princesa Elena Poniatowska) fue su financiador, además de gran mecenas del muralismo mexicano de esa época.

En 1930 es declarado monumento nacional. Finalmente, en los años setentas, la casa recibió una reestructuración, ya que la estructura había sido dañada por los sismos y por el comportamiento de las obras vecinas. En años pasados se restauró en el segundo nivel el salón original del Jockey Club, rescatando sus colores originales.

Al día de hoy, Sanborns sigue en funcionamiento dentro el inmueble por lo cual resulta fácil hacer una visita, visita la cual es casi obligada para quien viaja a la ciudad de México de paseo.

jueves, 10 de abril de 2008

Torre Latinoamericana




La Torre Latinoamericana es un rascacielos ubicado en la esquina que forman las calles de Madero y el Eje central Lázaro Cárdenas en el Centro Histórico de la Ciudad de México, México. Su ubicación céntrica, su altura (183 metros, 204 m si se incluye la última etapa de la antena, con 45 pisos) y su historia la han convertido en uno de los edificios más emblemáticos de la Ciudad de México.
Superó a la Torre Anahuac y a la Torre Miguel E Abed en la Ciudad de México y en Latinoamérica al Altino Arantes en Brasil. Fue también el edificio más alto de la ciudad desde su construcción en 1956 hasta 1972, año en que se completó la Torre World Trade Center, también obtuvo el record del rascacielos más alto del mundo fuera de Estados Unidos y por lo tanto de Iberoamérica. Además se inauguró como el primer y más grande edificio con fachada de cristal, siendo también el único rascacielos en todo el mundo en estár en una zona sísmica

Un Poco De Historia





El predio en donde actualmente se levanta la Torre Latino fue ocupado antiguamente por la casa de animales del Tlatoani Mexica Moctezuma II , y tras la conquista, se construyó el antiguo Convento de San Francisco.
La Torre Latinoamericana fue construida para alojar la compañía de seguros Latinoamericana Seguros S. A. Los nombres de los miembros de este grupo de empresarios mexicanos son: Don Miguel S. Macedo, Don Ricardo Irzébal, José A. Escandón y Don Teodoro Amerlinck. Originalmente la compañía ocupaba un edificio más pequeño en la misma ubicación. En 1947 la compañía se reubicó temporalmente a una oficina cercana, durante los ocho años que duro el trabajo de construcción de la torre.
Para este ambicioso proyecto se contrató a un grupo de profesionales: el Dr. Leonardo Zeevaert, el Arq. Augusto Álvarez, el Arq. Alfonso González Paullada y el Ing. Eduardo Espinosa. La construcción de la Torre se inició en febrero de 1948. El Dr. Leonardo Zeevaert elaboró un amplio programa de investigación del subsuelo que en parte consistió en:
1.- Sondeo con muestras inalteradas hasta 50m, en el sitio del edificio.
2.- Instalación de piezómetros a 18,28,33 y 50m, en el lugar, en la banqueta y en la Alameda Central.
3.- Instalaciones de bancos de nivel en el lugar y en la Alameda.
Después del estudio el Dr. Leonardo Zeevaert, llegó a la conclusión de proyectar una cimentación y estructural que crearía paradigmas en la ingeniería moderna, ya que el subsuelo de la ciudad es fangoso, con consistencia esponjosa. Fue necesario hincar 361 pilotes especialmente diseñados, hasta una profundidad de 33 metros para cimentar esta maravilla de ingeniería mexicana. Se colocó una cimentación de concreto que permite que el edificio, literalmente "flote" en el subsuelo, independientemente del soporte que le proporcionan los pilotes. Esta tecnología, original de México, fue la primera de su tipo en el mundo y sigue siendo utilizada por todos los constructores de rascacielos para zonas de alto riesgo sísmico.

El espiral de la Torre

Para soportar un peso total de edificio de 24,100 toneladas, se construyó una estructura rígida de acero con un peso de 3,200 toneladas; que dan forma a 3 sótanos y a 44 pisos que se elevan a 150 metros, más una antena de 54 metros, totalizando 204 metros sobre el nivel de la calle, con una superficie construida de 27,700 metros cuadrados de cristal y 3,200 metros de lámina acanalada de aluminio; la instalación sanitaria por sí sola pesa 50 toneladas y existen más de 4,000 lámparas para iluminación.
La Torre Latinoamericana quedó finalizada a principios de 1956, siendo inaugurada oficialmente el 30 de abril del mismo año, y es así como la compañía se mudó a la torre, en los pisos 4º al 8º. El resto del espacio de oficinas en la torre se ofrecía en alquiler. Al momento de su terminación la Torre Latinoamericana era el edificio más alto de Latinoamérica. Su mirador público, ubicado en el piso 44, fue el más alto de la ciudad hasta la apertura del mirador en el piso 52 de la Torre Mayor, en Diciembre del 2004. No obstante, por su céntrica ubicación, se dice que el mirador de la Torre Latino, ofrece a la gente la mejor vista de la ciudad.
La torre ganó prestigio a nivel mundial cuando resistió un fuerte terremoto el 28 de julio de 1957, gracias a su construcción con estructura de acero y pilotes profundos, que fueron necesarios dada la frecuencia de sismos en la Ciudad de México, y la composición lodosa del suelo que hace complicada la construcción sobre ese terreno. Esta hazaña le obtuvo un reconocimiento al recibir el premio del American Institute of Steel Construction (Instituto Americano de la Construcción de Acero), por ser el El edificio más alto que jamás haya sido expuesto a una enorme fuerza sísmica., como atestiguan inscripciones en sendas placas en el vestíbulo y mirador del edificio. Sin embargo, su prueba más dura vino durante el terremoto del 19 de septiembre de 1985, en donde la torre resistió sin problemas un registro máximo de 8,1 grados en la escala de Richter, cuya duración aproximada fue de poco más de 2 minutos y el 13 de abril del 2007 soportó un temblor de 6.3 grados en la escala de Richter con epicentro en el estado de Guerrero. Actualmente se le considera uno de los edificios más seguros de la ciudad y del mundo a pesar de su ubicación potencialmente peligrosa.
En el año 2002 la torre fue adquirida por el empresario mexicano Carlos Slim.

Mirador

La torre celebró su 50 aniversario en el año 2006. El 30 de Abril de dicho año tuvo lugar una ceremonia que incluyó la reapertura de los pisos 38 al 44 que fueron remodelados; un museo de sitio; y la develación de reconocimientos otorgados por la Federación Mundial de Grandes Torres (World Federation of Great Towers). Entre los planes futuros para la torre se incluye el remozamiento de la fachada con materiales modernos, manteniendo el diseño y aspecto original; ya que la torre se considera un monumento histórico, por ley el aspecto de la fachada no puede alterarse.
No es el rascacielos más alto de la Ciudad de México, pero si uno de los más prestigiosos por ser ser el primero en el mundo en construirse en una zona sísmica y en un suelo fangoso, y por ser un ícono de la ciudad debido a su historia del rascacielos más alto del planeta fuera de EE.UU.
Detalles importantes

1.- Primer edificio en el mundo en cuya construcción se usó vidrio para forrar el armazón.

2.- La Torre Latino se afianza mediante 300 pilotes de concreto en una capa de material sólido que los estudios de resonancia ubicaron a 50 m de profundidad. El edificio flota por un sistema de inyección de agua que equilibra sus movimientos ante irregularidades tectónicas.

3.- Al concluir su construcción, estuvo en la lista de los 6 rascacielos más altos del mundo.

4.- Durante mucho tiempo fue el rascacielos más alto construido en una zona de alto riesgo sísmico.

5.- El edificio está inspirado en el Empire State Building de Nueva York.

6.- El edificio está equipado con 8 elevadores (ascensores), de alta velocidad, que en su momento fueron los más rápidos del mundo.

7.- El área total del rascacielos es de: 28,000 m².

8.- Después de los dos terremotos más fuertes en la Ciudad de México, tanto el Terremoto de 1957 como el Terremoto de México de 1985 se le considera uno de los rascacielos más seguros del mundo junto con Torre Mayor, Torre Ejecutiva Pemex, World Trade Center México, Torre HSBC, Edificio Reforma Avantel, St. Regis Hotel & Residences y Torre Insignia.





9.- Ha sido junto con el Edificio Miguel E Abed, Torre Contigo y Edificio El Moro los cuatro únicos edificios en soportar 5 fuertes terremotos en todo el mundo.

10.- Se encuentra a tan solo unos metros del Edificio Miguel E Abed, la Torre Nueva de Tlatelolco y Torre del Caballito.

11.- La Torre puede soportar un terremoto de 8.7 grados en la escala de Richeter.

12.- El arquitecto Manuel de la Colina diseñó primeramente un edificio de 25 pisos para la compaña de seguros la latinoamericana. Su idea la transformó Augusto Álvarez quien convenció al director de la Latinoamericana de alcanzar una mayor altura. Así la torre paso de 44 m, a 183 m.

miércoles, 2 de mayo de 2007

LA CASA DE LAS ÁGUILAS PARTE I

También conocida como "Recinto de los Guerreros Águila", la Casa de las Águilas es uno de los edificios religiosos más impresionantes descubiertos en terrenos de lo que fuera el Recinto Sagrado de Mexico-Tenochtitlan. Desde 1981, año en que fue exhumada, esta importantísima construcción mexica ha sido escenario de trabajos arqueológicos intensivos por parte del Proyecto Templo Mayor del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Gracias a las exploraciones de José Francisco Hinojosa (1981-82) sabemos que se trata de un enorme basamento con planta en forma de L, cuyas escalinatas están decoradas con dos esculturas en forma de cabeza de águila.



En el interior de dicho basamento se localizó una subestructura más antigua que, al parecer, es contemporánea a la Etapa IVb del Templo Mayor (c. 1469 d.C.). Se caracteriza por la presencia de varios cuartos internos en perfecto estado de conservación. Sabemos que en época prehispánica se ingresaba a esta subestructura a través de dos escalinatas que ascendían desde la plaza hasta un amplio pórtico sostenido por una columnata. Para llegar al cuarto principal debía atravesarse una puerta custodiada por dos esculturas de cerámica que representan individuos de cuerpo completo vestidos con trajes de águila. Del cuarto principal, ocupado por un amplio altar, se pasaba a los siguientes por un estrecho pasillo protegido por dos figuras esqueléticas, también de cerámica. Se llegaba así a un patio rectangular limitado por dos cuartos. Cada uno de ellos tenía un altar pequeño y un par de braseros de cerámica decorados con rostros de tlaloque derramando lágrimas.

martes, 13 de febrero de 2007

Mictlantecuhtli Y El Mundo De Los Muertos Parte II

Mictlantecuhtli ejercía funciones que pudieran resultarnos paradójicas como el otorgar y fomentar la vida, se ha analizado el papel protagónico de Mictlantecuhtli en escenas referentes a la penetración, el embarazo, el corte del cordón umbilical y la lactancia contenidas en los códices Borgia, Vaticanus y Fejérváry-Mayer. Este extraño protagonismo tiene su explicación en el poder regenerativo de los huesos-semillas, evidente no sólo en el célebre viaje de Quetzalcóatl al Mictlan, sino también en el Códice Vindobonensis, donde las deidades que generan la descendencia, las diosas del pulque y la milpa personificada, poseen rasgos esqueléticos.

Pero por más facultades generativas que Mictlantecuhtli pudiera poseer, es su carácter temible el que predomina en la cosmovisión prehispánica. Recordemos por un instante imágenes como las de la Casa de las Águilas, semidescarnadas, con garras amenazadoras y, en muchos casos, relacionadas con animales como la araña, el ciempiés, el alacrán, el búho y el murciélago. El Dios de la Muerte es, ante todo, un devorador insaciable de carne y sangre humana.

En las pictografías aparece como un activo sacrificador armado de un hacha o de un cuchillo de pedernal y presto a extraer el corazón de sus víctimas. Es más, su nariz y lengua acusan forma de filosos cuchillos en códices como el Borgia o en las máscaras-cráneo descubiertas en el Templo Mayor. En vasos policromos y códices mayas, el Dios ha sido pintado participando en ejecuciones, en siniestras escenas de autodecapitación, muerte violenta y sacrificio. No es de extrañar, por tanto, que el Señor del Mundo de los Muertos inspirara tanto terror en la imaginación indígena. Tal vez por ello, en la lámina 22 del Códice Dresde, el Dios tiene dos veces el signo de cráneo, seguido del glifo bi , compuesto que puede ser leído xib(i), esta palabra es próxima al vocablo yucateco xibil, relacionado con la idea de temor.


Para los nahuas del siglo XVI, el Mictlan era un lugar yermo, espacioso y sumamente oscuro, un "sitio sin orificios para la salida del humo". En este tenor es sumamente interesante que fray Alonso de Molina haya registrado en su Vocabulario como forma de decir cosa oscura y tenebrosa las frase yuhquim micqui itzinco que significa literalmente "como en el culo del muerto". Obviamente, las concepciones nahuas no son la excepción en Mesoamérica. Los mayas, por ejemplo, utilizaban como uno de los nombres del inframundo el término Xibalbá. En quiché esta palabra quiere decir "lugar de miedo" y en yucateco xibil significa "temblar de miedo, espantarse o erizarse los cabellos".

El Mictlan también es definido como un temible lugar de tormentos, pestilente, en el que se bebe pus y se comen abrojos. Torquemada nos dice que los tlaxcaltecas suponían que en el inframundo las almas de la gente común se convertían en "comadrejas, y escarabajos hediondos, y animalejos, que echan de sí una orina muy hedionda, y en otros animalejos rateros". Los quichés coincidían, ya que nos hablan del valeroso Ixbalanqué, quien al vencer al poderoso Señor de los Muertos le dio un puntapié y dijo: "Vuélvete, y sea para ti todo lo podrido y desechado y hediondo". Y aún en la actualidad los otomíes de la Huasteca tapan las cuevas con costales porque de allí emanan aires cargados de enfermedad, de muerte y de olor a podredumbre.

VASO DE MICTLANTECUHTLI

Mexica. Posclásico tardío
Piedra verde
16.5 x 12.3 x ø 9 cm.
Museo del Templo Mayor, INAH,
México, DF.
[10-162964]

Recipiente cilíndrico esculpido mediante corte y desgaste. Se trata de un vaso con la representación en relieve del dios del inframundo, Mictlantecuhtli. El dios está de pie y sobre el cráneo lleva el rosetón de papel plegado característico de las deidades relacionadas con la muerte. Los brazos, muy largos por cierto, están levantados a ambos lados de la cabeza. Está ataviado con una pequeña falda y como adornos lleva largas orejeras además de portar adornos en brazos y tobillos, lo que resalta su jerarquía. No es de extrañar la presencia en el Templo Mayor de Tenochtitlan de figuras como estas, de las que por cierto se han encontrado dos, dado el culto que se rendía a las deidades de la muerte.

Esta pieza fue encontrada en la ofrenda 6 del Templo Mayor localizada al pie de la monumental escultura de Coyolxauhqui, debajo del piso de la plataforma de la etapa constructiva IVb, por lo que corresponde al año 1470, aproximadamente. EMM

 

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